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El dólar en Colombia cae a mínimos desde 2019: qué está moviendo la tasa y por qué importa
Economía

El dólar en Colombia cae a mínimos desde 2019: qué está moviendo la tasa y por qué importa

Imagen de portada: billetes de peso colombiano y dólar estadounidense con una línea de tendencia ascendente al fondo, ilustrando el fortalecimiento del peso frente al dólar

Ilustración generada con IA como portada del post.

El peso colombiano completó la primera semana de agosto con una de las jornadas más comentadas del año en materia cambiaria. La Tasa Representativa del Mercado (TRM) que regirá este lunes 3 de agosto quedó fijada en COP 3.144,14 por dólar, una caída de 7,62% frente al mismo día del mes anterior y de 23,86% frente al mismo día del año pasado. Para ponerlo en perspectiva: el viernes 31 de julio la TRM tocó COP 3.132,42, su nivel más bajo desde el 15 de abril de 2019, según el reporte de Global66 recogido por El Espectador. El dólar en Colombia no estaba tan barato en más de seis años.

El movimiento no es un evento aislado. Es la convergencia de una política monetaria local que se sostiene en terreno contractivo, una Reserva Federal que ya dio señales de pausa y un nuevo plan oficial de acumulación de reservas internacionales. Cada factor, por sí solo, mueve la aguja. Los tres al tiempo, la aceleran.

El número del día

  • TRM oficial (2 y 3 de agosto de 2026): COP 3.144,14 por dólar
  • Cierre del viernes 1 de agosto: COP 3.132,42 (mínimo desde abril de 2019)
  • Variación semanal: -2,70% (según Global66)
  • Variación mensual: -7,62%
  • Variación interanual: -23,86%
  • Precio promedio 2026 (parcial): ~COP 3.592, según datos de dineroeneltiempo.com
  • Rango en lo que va de 2026: mínimo COP 3.097,11 — máximo COP 3.832,64

La cifra en casas de cambio suele ser ligeramente superior por el spread operativo: este domingo distintos portales la ubicaban entre COP 3.155 y COP 3.165, dependiendo del operador.

Por qué el peso se está fortaleciendo

La política monetaria local sigue apretada

La Junta Directiva del Banco de la República decidió el 31 de julio mantener la tasa de intervención en 12,0% por mayoría: cuatro directores a favor y tres que pidieron subirla 50 puntos básicos adicionales. La inflación total de junio cerró en 6,1% (alimentos 6,8%, regulados 5,9%, básica 6,0%) y las expectativas de los analistas para cierre de 2026 se ubicaron en 6,6% según la encuesta de julio, mientras que el equipo técnico del Banco estima un cierre cercano a 6,9%. Mantener una tasa real positiva elevada —la inflación esperada supera el 6% y la tasa nominal está en 12%— sostiene el atractivo de los activos colombianos en pesos frente a monedas que pagan menos.

El Banco anunció un plan de acumulación de reservas

Junto con la decisión de tasas, la Junta anunció un programa para acumular US$4.000 millones en reservas internacionales en un plazo de dos años. Cuando el Banco de la República compra dólares en el mercado para engrosar sus reservas, retira oferta de dólares del mercado cambiario, lo que tiende a apreciar el peso. El anuncio no implica entrada inmediata de divisas, pero fija una dirección de política que el mercado ya descuenta.

La Reserva Federal de Estados Unidos dejó la tasa quieta

El miércoles previo, la Fed mantuvo su tasa de referencia en el rango de 3,50% a 3,75%, la quinta vez consecutiva en pausa. El nuevo presidente del comité, Kevin Warsh, evitó dar pistas sobre próximos movimientos y se limitó a destacar la solidez de la economía estadounidense. Tres de los doce miembros, no obstante, pidieron subir la tasa. Un día después se conoció que el PIB estadounidense del segundo trimestre creció apenas 1,5% y la inflación de junio quedó en 3,7%, ambas lecturas dentro de lo esperado pero con sesgo a la baja en crecimiento. La combinación reabrió la duda sobre cuánto margen real tiene la Fed para seguir subiendo y debilitó al dólar a nivel global. En ese contexto, monedas emergentes con fundamentos sólidos —como el peso colombiano— tienden a fortalecerse.

La economía local acelera

El Índice de Seguimiento a la Economía (ISE) registró en mayo una variación anual de 4,1%, su mejor lectura reciente según lo reportado por el gerente del Banco, Leonardo Villar. Una economía creciendo por encima del 4% anual, con tasas reales positivas y un Banco Central comprando dólares, configura el escenario típico en el que una moneda emergente se aprecia de forma sostenida.

Quiénes gana y quién pierde con un dólar barato

Un tipo de cambio a la baja no es una buena noticia para todos los sectores. El impacto se distribuye así:

  • Importadores y consumidores de bienes importados: los productos tecnológicos, maquinaria, vehículos y combustibles derivados del petróleo se encarecen menos en pesos. La inflación importada encuentra un piso más bajo.
  • Exportadores (café, petróleo, flores, carbón): reciben menos pesos por cada dólar que venden. El margen se comprime.
  • Trabajadores que reciben remesas en dólares: las remesas pierden valor en pesos al convertirlas. Una remesa de US$1.000 pasó de valer más de COP 4.000 hace un año a cerca de COP 3.144 hoy.
  • Turismo al exterior: un colombiano que viaja fuera encuentra más pesos por dólar, lo que abarata viajes a EE.UU., Europa y demás destinos en moneda dura.
  • Deuda externa del sector público y privado: el servicio de la deuda denominada en dólares se abarata al traducirla a pesos, lo que mejora los indicadores de sostenibilidad.

En el agregado, un dólar más barato ayuda al control de la inflación importada, que es uno de los frentes que el Banco de la República busca atacar para acercar la inflación a la meta del 3%. Pero encarece las exportaciones y reduce el ingreso en pesos de sectores clave de la economía colombiana, lo que tiene implicaciones fiscales y de balanza comercial.

Lo que viene en agosto

La próxima reunión de la Junta Directiva del Banco de la República está prevista para finales de mes. El mercado descuenta, según las encuestas de expectativas, que la tasa se mantenga en 12,0% al menos hasta el cierre del tercer trimestre, con una posible baja gradual en el cuarto trimestre si la inflación cede. El plan de reservas —US$4.000 millones en 24 meses— implica compras graduales de dólares que mantendrán la presión alcista sobre el peso.

El riesgo principal del escenario es externo: si la Fed cambia el tono, si los datos de inflación en EE.UU. sorprenden al alza, o si hay eventos geopolíticos que eleven la demanda de dólares como activo refugio, la tendencia actual podría revertirse con rapidez. Los movimientos del peso colombiano en lo que va de 2026, con un rango entre COP 3.097 y COP 3.832, ilustran que el margen de volatilidad sigue siendo alto.

Lo que conviene recordar

  • El dólar en Colombia cerró la primera semana de agosto en su nivel más bajo desde abril de 2019. La TRM oficial quedó en COP 3.144,14, con una caída interanual de 23,86%.
  • Tres factores explican el movimiento: política monetaria local restrictiva (tasa en 12%), plan de acumulación de reservas por US$4.000 millones y una Reserva Federal en pausa con señales mixtas.
  • El efecto es desigual: abarata importaciones, combustibles y turismo exterior, pero comprime el margen de exportadores y reduce el valor en pesos de las remesas. La trayectoria depende en gran medida de lo que haga la Fed en los próximos meses.

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